Acerca de la Fundación:
Si tuviéramos que contar en pocas líneas, la vida y obra de León Ferrari, pues no podríamos.
Las Líneas continúan dibujándose, a través de la obra artística, provocando, transformando, pensando.
La línea como Unidad, infinita, sin principio ni final. Abierta. Como silueta en las cerámicas, estructura en sus esculturas, recortes en sus collages, espontánea en sus abstractos y guía en sus planos.
La línea como palabras dibujadas.
La obra de León ha logrado descifrar y descondicionar, demostrando que la transformación es posible, en el momento en el que uno, al “darse cuenta”, es libre de sentir, crear y expresar. Rehabilita la posibilidad de reflexionar paradigmas sobre la creatividad, la religión, la sexualidad, la política y otros. Sobre acontecimientos que generaron o generan, traumas humanos, trabas, consecuencias. Hace de espejo de la sociedad y su sombra. Nos revela la elección de tomar conciencia y responsabilizarnos.